jueves, 26 de octubre de 2006




CULTURA | LIBRO
Secretos íntimos y vergonzantes de artistas y escritores
Integran un conjunto de textos compilados en un libro de Cecilia Szperling, escritora y promotora cultural publicado por la Universidad de Buenos Aires. La palabra confesionario fue el disparador de un ciclo de mesas redondas que comenzó en 2004 en el Centro Cultural Rojas, donde artistas de diferentes disciplinas se animaron a contar sus intimidades.









CULTURA | LIBRO
Secretos íntimos y vergonzantes de artistas y escritores
Integran un conjunto de textos compilados en un libro de Cecilia Szperling, escritora y promotora cultural publicado por la Universidad de Buenos Aires. La palabra confesionario fue el disparador de un ciclo de mesas redondas que comenzó en 2004 en el Centro Cultural Rojas, donde artistas de diferentes disciplinas se animaron a contar sus intimidades.


La palabra confesionario fue el disparador de un ciclo de mesas redondas que comenzó en 2004 en el Centro Cultural Rojas, donde artistas de diferentes disciplinas se animaron a contar sus secretos más íntimos o vergonzantes ante el público, una serie de textos reunidos ahora en un libro recién publicado por la Universidad de Buenos Aires.

"El germen del ciclo lo comencé hace diez años en bibliotecas municipales. En ese momento eran muy pocos los escritores que querían contar algo personal pero en este último tiempo hubo un cambio muy grande", dijo a Télam Cecilia Szperling, escritora y promotora cultural.

"Vertiginosamente los mismos escritores que les había parecido una idea ’obscena’ o decían ’a quien le iba a interesar’ o les daba pudor, cambiaron de idea", agregó.

"Al empezar el ciclo en el Rojas en 2004, ya había escritores trabajando sobre la autobiografía, lo que permitió que dieran las columnas iniciales -contó-. El caso de Alan Pauls (escritor) que publicó "El pasado", basado desde la ficción en la experiencia personal. Había un interés por trabajar con la propia historia".

A fines de 2003, Daniel Molina, director del área Letras del Rojas, convocó a Szperling para que coordinara el ciclo a partir de la pregunta: ¿Qué es contar algo personal? y ¿Qué es escucharlo?

El ciclo estuvo marcado por el cruce de esos textos impuros, en los márgenes, que reinventaban a su vez la idea del ’confesionario’. "Desde el principio traté de conformar mesas con ciertos cruces y con cierta diversidad. Para elegir a los invitados me manejé con la intuición, pero pensando en el espectador, que pudiera armar una especie de calidoscopio", dijo.

Los encuentros de menos de una hora eran de tres invitados como máximo que leían por espacio de diez a quince minutos, algo corto. Muchas veces el público participaba y hacia preguntas siempre en sintonía con la idea del ciclo.

El libro incluye los textos de Moro Anghileri, Lola Arias, Gabriela Bejerman, Marcelo Birmajer, Rosario Bléfari, Albertina Carri, Mariana Chaud, Marcelo Cohen, Edgardo Cozarinsky, Washington Cucurto, Javier Daulte, Mauricio Kartun, Anna Kazumi
Stahl.

También de Martín Kohan, Daniel Link, Daniel Molina, María Moreno, Susana Pampín, Sergio Pángaro, Alan Pauls, Pablo Pérez, Martín Prieto, Laura Ramos, Martín Rejtman, Patricia Suárez, Maxime Swann, Hebe Uhart y la propia Szperling.

"En mi caso yo publiqué en el ’97 un libro de relatos que se llama ’El futuro de los artistas’, todo historia personal, al igual que Daniel. El ciclo fue como tocar en grupo la música que vos hacés. Por eso siempre estuvo en nosotros lo de formar parte de la propuesta", apuntó Szperling.

Hablando de confesionarios concretos, Szperling mencionó el de Bléfari (actriz): "es inevitable el top five de las confesiones y ella estuvo fantástica, dijo: ’voy a leer lo que me dé más vergüenza’ y se lanzó con el tema del dinero, el más difícil, ahí entra la ideología y el dinero de los otros. Un tema muy tabú".

En esa línea, "también está el confesionario de Pángaro (cantante y compositor), que cuenta una envidia profesional, es algo que no se cuenta por lo general".

Para Szperling el confesionario más honesto no es el mejor: "me parece una propuesta imposible. Hay palabras que no reflejan la realidad, aunque sean muy verdaderas. Y algunas veces una verdad esta reflejando otra o ocultándola".

Cada confesionario tiene su particularidad: "Pablo Pérez (guionista y escritor), por ejemplo, abordó el tema del pecado. El dijo que iba a preparar un texto especial para el ciclo y así lo hizo. Susama Pampín (actriz) le escribe a su padre y Anna Kazumi (escritora) desarrolla todo un tema familiar marcado por sus orígenes".

De carácter lúdico, "el juego siempre es serio", el confesionario también se puede leer como una indagación sobre la literatura. "La pregunta es sobre la relación entre ficción y vida privada. Algo constante. Cuando uno tiene que poner el yo en memoria, la autobiografía le pide a la ficción para ser creíble".

Según Szperling, los actores en comparación con otros artistas pueden darle una mayor encarnadura a la lectura de sus textos. "Algo más ’performático’ que tiene que ver con lo que hacen a diario, también son los que más gente convocan porque se mueven en grupo. En cambio los escritores no avisan a nadie, les gusta presentarse sin hacer mucho ruido".

Además, el libro intercala textos escritos por Szperling, "que aparecieron publicados mes a mes en la revista del Rojas, como capas agregadas a la propuesta inicial a través de lo que dejaban los invitados o el público. Para la recopilación del 2006 (no hubo ciclo en 2005) que se está preparando, se van a agregar fotos para mostrar un registro completo de esta experiencia".

"Ya no hay escritores que se nieguen a participar tengo una lista inmensa para los próximos confesionares. Siempre para leer algo personal, escrito para el ciclo o algún material sin una salida clásica que con esta propuesta puede tomar envión", concluyó Szperling.

















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