martes, 15 de marzo de 2011

veo voces, escucho letras

impaciente frente a la lista de mails trato de descartarlos rápido, aunque a la vez intento echarle una hojeada rápida al contenido--que la pantalla dividida me ofrece, breve-- para no desestimar alguna invitación de la que después me arrepienta.
Leo  Banda Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires. Av.Santa Fe y Florida. (Si no llueve)
¿Si no llueve?, me digo.
 Leo otra vez y era  Banda Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires. Av.Santa Fe y Florida (Al aire libre)-
¿ Dislexia de lectura?
Preocupada razono. Yo seguramente leí lo que estaba escrito (Al aire libre) y muy rápido, casi al mismo tiempo que leía,  pensé (Si no llueve).
En la velocidad de ir descartando mails, mi cabeza eigió mi pensamiento Si no llueve  y cuando quise volver atrás porque la expresión Si no llueve, era rara, poco formal para una invitación estatal, vi que no estaba escrita esa frase.
Es que mi mente escribió Si no llueve, porque venía alienada con la pantalla y no pude llegar a ponerle voz, esa voz propia que escucho cuando leo cualquier cosa

2 comentarios:

Eduardo Sobico dijo...

Me encantó esta observación.
Tambien me sucede.

Micaela dijo...

A mi también, te juro! Uno muchas veces leer muy rápido y entiende a veces justo lo contrario de lo que se quiso decir. Me acuerdo que me pasó también con un mail en un viaje. Estaba con mi book en uno de los mejores hoteles en florencia, Italia. Había tantas cosas lindas a mi alrededor (porque estaba en la pileta del lugar) que no me podía concentrar y leía todo muy rápido. terminé yendo a la excursión equivocada por apurada y despistada!
Saludos
Mica