domingo, 13 de junio de 2010

Giannina Maradona


Levantarte al cielo*
Por G. Cabezón Cámara

Giannina, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Mi vocación, mi alma, soy yo, nos conocemos, mil veces me viste, soy yo el tipo de ojos claros y medio saltones, se me pusieron así como de zoom de tanto que me los quemé tratando de verte atrás de tu viejo o de ese marido que tenés, Gianni, me viste mil veces, siempre con el micrófono en una mano y con la cámara en la otra corriendo atrás primero de tu padre y después de tu marido Giannina, igual que vos, hecho una sombra de un tipo que le pega a una pelota y al que espero años al lado de un vestuario para que diga cosas como "vamos a poner todo en la cancha", "podemos ser campeones" o "el resultado no acompañó". Por vos y para vos me hice periodista, y a mí, mi luz, no me importan las noticias y no siento curiosidad por casi nada. Por vos, estudié latín y alemán y chino, Gianni, yo que aprendí a leer recién a los 8 de lo negado que era para las letras, mi amor, para decir tu nombre con mil acentos, para paladear tu nombre, para ensalivarlo en lenguas vivas y muertas, mi vida, para que me escuches corazón con la orejita bien pegada a mis lenguas que te van a hablar. Por vos, para vos, Gianni, estudié danza y puedo ponerte una mano en el culo y otra entre esos omóplatos divinos que tenés y levantarte al cielo para que todos vean la reina que sos mientras doy saltitos en puntas de pie, mi luz buena, y a vos se te vuela el vestido y yo te tengo bien agarradita con esta mano larga entrenada de levantar bailarinas de todos los colores.

La reina Maradona, ay, más que santa Maradona sos, la diosa Maradona Gianni, fuego de mis entrañas, mirá que les iba a dar esas cosas tuyas que sólo yo vi, mi amor, y después volvieron a mandarme para sacarle fotos al Kun y yo nada, otra vez con un póster tuyo, bella, fuerte, de mirada abierta, mujer curtida, dura, hija de estrella, esposa de estrella. Giannina: soy yo, el tipo de los ojos de zoom, el que se mantuvo virgen hasta los 25 guardando, ay, belleza, lo mejor de sí, luz de mi vida, para vos. Estuve solo, mi sol, en mi cuarto, volviéndome el mejor amante. Querida, tomá esta foto, mirate, fuego de mis entrañas, mirá tu belleza y venite conmigo que soy el que te la vio.
Microficcion

12 comentarios:

Madame Lulu dijo...

eos son amores!

Anónimo dijo...

Bello texto, conmovedor, Seguramente Cabezón se la merece gozar mil veces más que ese grone (permitanmé un tocuh discriminador) que la cuerneó mil veces.

Anónimo dijo...

No puedo más, de verdad ;-)), este posteo ya es demasiado...
Grande este homenaje a mi gran conciudadana...

Madrid

Nicolás dijo...

y dalma nerea?

chicaenminifalda dijo...

prometo noticias antes que termine el mundial!

chicaenminifalda dijo...
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chicaenminifalda dijo...
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chicaenminifalda dijo...
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chicaenminifalda dijo...

aviso aquí que borré mi comentario que por error salió por cuatriplicado. para que no crean que el anónimo maligno hizo de las suyas en esta ocasión.

EdC dijo...

jaja.. ¡¡¡pense que había acoso anonimo!!!
Muy buenos post mundialistas.

EdC (!)

la cámara lúcida dijo...

celebro este post!

Dalva dijo...

jajajajaja! muy bueno! adoré las capas disain de la Clau, Gianni y Dalamnerea