miércoles, 25 de febrero de 2009

El amante de Mirtha

hoy estuve todo el día en el limbo burocrático. me dio mucha bronca que a las 3 de la tarde el reloj de pared del gigantesco edificio marcara las 9 menos diez. ¿pero dónde estoy? ¿en una película de Kusturica? ¿de Subiela? ¿No tienen otro modo de simbolizar que no les importa el tiempo que allí perdamos? ¿no pueden renovar la imagen aunque conserve el mismo significado?
Para despertarme de la modorra que trae completar solicitudes, me despertó el ringtone de un chico espléndido (¿se trataba del Capitán Intriga?) vestido multicolor, que tocaba la música de... los almuerzos de Mirtha Legrand! El chico era muy solicitado, así que la marchita charanchanchaaaan  grandilocuente, me estimulaba sacudía y gracias a ella terminé más rápido esa pila de formularios. 
para terminar la tarde Pablo Ramos me prohibió llamar a un radiotaxi, prometiendo elegir al mejor tachero de Buenos Aires. Así viajé con un señor amoroso y tranquilo, jamás conseguido en radiotaxi ¿eso es suerte o calle?

5 comentarios:

Fer dijo...

si todo teminó en Pablo, es calle seguro. q coincidencia, ambos lo conocemos. fue en paternal?

chicaenminifalda dijo...

fer...obvio!

Fer dijo...

OK!

EmmaPeel dijo...

Miralo vos a Ramos selector de taxis

chicaenminifalda dijo...

emma: es una gran habilidad! la otra fue elegir una excelente heladería de barrio!