El sábado 20 de noviembre se cumple un mes del asesinato de Mariano Ferreyra
Estamos convocando a que en la semana del 15 al 21 de noviembre se lo recuerde de todas las maneras posibles:
* Invitamos a quienes lean estas líneas a que rindan homenaje a Mariano, ya sea simplemente mencionando su nombre, dedicándole una canción, poema, una charla entre amigos, un pensamiento, un dibujo, un poema, una clase en la escuela o en la facultad o sencillamente unos instantes de silencio y reflexión.
Lo importante es que su nombre no deje de circular.
Lo importante es que su nombre no abandone nuestras memorias.
* Proponemos además, que las actividades artísticas, docentes y culturales aprovechen su llegada al público para propagar este mensaje y que no se extinga la memoria de este joven que murió defendiendo los derechos de las y los trabajadores y de todos nosotros y nosotras.
* Pedimos que se lo mencione y evoque en teatros, recitales, ciclos de cine, centros culturales, asambleas barriales, aulas de escuela y facultad.
* Queremos que los sindicatos vuelvan a ser un lugar de referencia para trabajadores y trabajadoras.
Queremos que los jóvenes puedan manifestar libremente su lucha, su pensamiento y su compromiso sin arriesgar por ello su vida.
REPUDIEMOS LA VIOLENCIA
JUICIO Y CASTIGO A LOS AUTORES MATERIALES E INTELECTUALES DEL CRIMEN, HASTA LO MAS ALTO EN LA CADENA DE RESPONSABILIDADES.
MARIANO POR SIEMPRE EN NUESTRA MEMORIA.
Paula Maffía Cecilia Szperling Rocío Fernández Collazo
Si adherís a nuestro pedido, podés sumar aquí tu nombre y reenviar a tus contactos.
A las diez de la mañana, la ciudad estaba desierta por el censo. En ese vacío cayó la noticia. Cuatro personas, en un vagón de subterráneo escuchamos que alguien dijo: "Murió Kirchner". A partir de ese instante, la ciudad en silencio se convirtió, retrospectivamente, en un ominoso paisaje de vaticinio. Cuando bajé saludé a quienes habían escuchado conmigo la noticia, quise preguntarles sus nombres porque, como fuera, había vivido con ellos un momento de los que no se olvidan nunca más. En el quiosco de San José y Rivadavia pregunté si era cierto, con la esperanza alocada. nota completa click








